V oy a extrañarte, te voy a extrañar tanto, que hoy escribo esto desde mi sangre, aún sabiendo que mis letras jamás serán para tus ojos. A quien corresponda le agradezco haber sido yo, (El que estuviera para tu cuidado) el que tu existieras, (En este tiempo, en este espacio) y una vida contigo. (Aunque necesite mi alma cien más) Voy a quedarme con esas partes de ti que me has dado sin saberlo, inconsciente, por instinto, que a mí me gusta creer por amor. Y voy a pedirle al mundo que me deje algo más de ti que solo este hueco, que pesará sin gravedad adentro, con la sensación acompañante de no estar completo de nuevo. Quisiera ser como tú, sin una consciencia gritando palabras que no quiero oír, sin la carga que da el conocimiento a aquellos malditos como yo. Quisiera ser para ti lo que tú para mí, acercarme para escucharte decir “hazlo” y darte sin duda ese último abrazo que tanto mereces, para que duermas en un reloj sin manecillas, pues el reloj se detien...
De poesía y otros instrumentos de muerte lenta.