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Capítulo 34 - La meningitis y su sombra

"Y cuando no tenga más delirio
¿me querrás todavía?"
dices colgada de esta mano mía,
yendo hacia el altar
maldito que vive cuando duermo,
reflejo y delirio
que me ha regalado tu fiebre,
usando tu mano 
por días para alcanzar mi pecho.

Bendita demencia que me dio a ti,
me puso a tus ojos,
para mirarlos noche tras noche,
maldición febril
que desde entonces me roba el sueño.

Tú de blanco y yo detrás tuyo,
tan cerca, tan lejos,
van la meningitis y su sombra,
la maldita sombra
que es amada por otra, enferma,
a cuarenta grados
y solo entonces, y nunca más.

Alguien me plantó en tu locura
alguien a quien odio
y agradezco a intervalos,
hoy solo ahí vivo,
solo en cama me amas como te amo.

Me iré lejos de ti
para no vivir lo que no es vida,
a Sudamérica,
o a cualquier parte sin delirios
de amor recíproco,
pero me detienen tus palabras,
solo la pregunta
que este corazón ha convertido
en su fe inmortal,
aquellas palabras pronunciadas
por mente rota
"Y cuando no tenga más delirio
¿me querrás todavía?"
Sí, sí, sí, claro que sí, ¡diablos! ¡sí!
te querría así,
amaría a esa tú, sana,
como amo a esta, loca. 




Este escrito está basado en la obra homónima del escritor Horacio Quiroga, pueden encontrarlo en el libro Cuentos de amor, locura y muerte de este autor.

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