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Sequía de letras

He pensado en la sequía de letras en la falta de urgencia por escribirte del cuaderno aquellas hojas en blanco naciendo el miedo de que acabasen en estos días felices mis poemas volteo a mirarte, comprendo entonces ¿Quién necesita escribir poesía si basta estar contigo para vivirla?

¿Habita la noche en ti?

¿Habita la noche en ti? ¿o le das órdenes como a mí? porque juro bailamos a tu son y pienso si te sigue como yo si su corazón también explotaría o si solo los humanos morirían. Eres de lo que están hechos los sueños o tal vez ellos como tú estén hechos explicando el olor a ti en mi cama cuando solo la luna me acompaña  con la misma risa de tu boca, canción de cuna, canción sin horas.  ¿Vives entonces en el cielo? o ¿estaban acaso mis ojos ciegos? pues solo soñaba con escuelas y sandías dime entonces ¿por qué razón de mí te escondías? ya no sé si vigilo o duermo te miro dormido, te miro despierto. Cambias cada noche olvidable en un tesoro memorable es para tus manos la vida nada más que arcilla si no, ¿olvidó mi reloj como girar? ¿o siempre fue cada minuto desigual? Ojalá fuera solo el tiempo pero sabemos que no es cierto que llenas todo de contrastes que son las luces más brillantes las sombras más oscuras como si estuvieran ahora desnudas. Estar sentado a un lado tuyo aligera...

Te extraño

Te extraño como la tierra a la lluvia en junio con el desespero de las olas de volver a la playa cubierto con la melancolía del follaje al verse negado del rocío matutino, quiero verte con el ansia de abrir los ojos tras una noche eterna de pesadillas sentirte como a la luz del sol después del frío nocturno te añoro de la misma forma en que lo hace el cielo cuando no tiene estrellas sobre sí, siento algo tan insensible como lo es tu ausencia de una manera que hace pensar que soy para sentirte que hay en mi cuerpo un espacio tuyo gritando tu nombre a mi cabeza, guiando mis latidos a su voz exigiéndome te busque a pesar de todo diciéndome que morirá si no te tiene al lado, yo intento calmarlo, decirme que no existe que vivía antes de saber de ti pero me tiemblan los labios, con ellos la voluntad, lleva entonces mi silencio el sonido de todo argumento en contra del reclamo, porque es cierto que te echo de menos que es el vacío a mi contiguo de tu talla, y todo momento previo a tu persona ...

Pensar en ti

Pienso en ti, serena, tranquila e irremediablemente. Pienso en ti al despertar y antes de perderme en sueños. Te pienso aún cuando no pienso cogito vestrum ergo sum. (Te pienso luego existo) Pienso incluso en la redundancia de pensar en que te pienso. Te siento igual que te pienso siéndome inevitable. Te siento en mis pensamientos y te pienso en cada sentir. Eres el frío en esta piel que despierta en soledad. El café me sabe ahora al recuerdo de tus labios. El viento acaricia mi rostro de la misma forma que tú. Y yo he perdido el piso desde que llegaste aquí. Has sido la escalera a un cielo  que olvidé era mío. Vivo ahora en medio del aire, que se siente hecho para mí. Eres la poesía que mis letras no podrán jamás escribir. La idea esquiva de las mentes, el color de ojos que no ven. Y siento eres un mapa astral que deseo explorar a fondo. Sencillamente pienso eres tú aquello que llaman amor.

Has colmado a mi soledad de ti

  Has colmado a mi soledad de ti, eres la diatriba de mis silencios, la oscuridad de mis párpados, la pausa entre cada idea. Te miro siempre que no observo, te siento en la abstinencia de piel, eres la voz dormida de un viento que me recuerda tu gusto a matcha. Eres la luz de luces y la sombra de las noches, la mirada que me espera cuando decido soñar despierto. Eres una presencia ausente que vela sobre mí, sol de un cielo que te adora cielo de una tierra que te ama. Eres cada segundo que no soy, abrazando con tu calor de planta a este insecto que se posa en ti pensando que se pierde en él. Compartes ahora cuarto con mis letras, que también has llenado contigo, de la misma manera que tu boca ha llenado desde dentro mi pecho. Y en mi soledad, más nuestra que mía, te extraño tanto como a sentirme solo.

Karen

  No quiero pensar en cómo escribirte que te quiero, pues eres dominio de mi corazón y mi problema al escribir radica en no pensar, porque los poemas tratan de la exageración de estirar amores, risas y tormentos, de convertir ríos en mares y luciérnagas en soles, de pensar en el sentir y transformarlo en letras deseando despertar en los demás lo que despierta en mí, aunque sea inútil abstraerte para ojos que no te ven como yo. Creo que es por eso que no te escribo lo que siento, porque siento y no lo pienso  aunque siempre piense en lo que por ti siento, porque si los poemas se trata de exagerar el sentimiento bajo el hechizo arcano del pensamiento, quisiera que se me dijera cómo se puede exagerar un sentir que ha nacido exagerado, porque si en verdad hay algo que sea mas grande que esto, no dire que no lo he sentido, o pensado, cierto es Karen que jamás te hubiera imaginado.

Una carta de amor de Julio Cortázar

Todo lo que de vos quisiera es tan poco en el fondo porque en el fondo es todo, como un perro que pasa, una colina, esas cosas de nada, cotidianas, espiga y cabellera y dos terrones, el olor de tu cuerpo, lo que decís de cualquier cosa, conmigo o contra mía, todo eso es tan poco, yo lo quiero de vos porque te quiero.   Que mires más allá de mí, que me ames con violenta prescindencia del mañana, que el grito de tu entrega se estrelle en la cara de un jefe de oficina, y que el placer que juntos inventamos sea otro signo de la libertad.